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Platos principales

Ziti al horno con salchicha italiana y tres quesos

Una reconfortante cazuela de ziti con salchicha italiana dorada, salsa marinara, motas de ricotta cremosa y una cubierta dorada de mozzarella y parmesano.

Por WixForum Kitchen

Publicada el 13 min de lectura

Tiempo total
Preparación
Cocción
Reposo
Raciones
6
Para 6 raciones generosas
Cocina
Italoamericana
Calorías
610
por ración, estimadas
Fuente de ziti al horno con costra dorada de queso derretido y hojas de albahaca fresca.
En esta página16 secciones

El ziti al horno representa la cúspide de la cocina italoamericana casera, combinando texturas fundentes con el carácter inconfundible de los embutidos rústicos. Cada bocado equilibra la frescura del tomate concentrado, el toque herbal del orégano y la untuosidad de una trinidad de quesos cuidadosamente seleccionados. Preparar este plato en una fuente amplia transforma cualquier comida familiar en una auténtica celebración mediterránea, llenando la cocina de aromas reconfortantes mientras el horno realiza el trabajo pesado.

Pocos platos poseen la capacidad de satisfacer el apetito con tanta rotundidad y sencillez como una buena bandeja de pasta gratinada. En esta versión, la salchicha italiana fresca aporta una profundidad especiada gracias a sus notas características de hinojo, que combinan a la perfección con la acidez equilibrada de una buena salsa marinara. La técnica consiste en respetar el punto exacto de la pasta antes de introducirla en el horno, evitando que absorba un exceso de humedad y pierda su integridad física. Al incorporar cucharadas de ricotta sin mezclar en exceso, se crean núcleos cremosos que contrastan con la corteza exterior crujiente de mozzarella y parmesano tostados. Un clásico atemporal que triunfa en cualquier mesa.

Lo mejor

Por qué te va a encantar

  • El éxito técnico de esta preparación reside en la doble cocción de la pasta. Al retirar el ziti del agua hirviendo cuando todavía presenta un centro ligeramente resistente, se reserva capacidad de hidratación para el posterior paso por el horno. En lugar de quedar blanda o sobrecocinada, la pasta absorbe los jugos sustanciosos de la marinara enriquecida con la grasa natural de la salchicha, intensificando el sabor en cada capa. Cocinar la carne a fuego moderado permite que los azúcares naturales de la cebolla caramelicen suavemente junto al colágeno cárnico, estableciendo una base aromática profunda sin necesidad de largas horas de reducción en cazuela.

  • Por otro lado, la disposición estratificada de los tres quesos cumple funciones físicas muy concretas dentro de la estructura final. La ricotta aporta humedad interna y una sensación láctea suave que atenúa la acidez del tomate, mientras que la mozzarella genera una barrera fundente elástica que retiene los vapores durante el horneado. El queso parmesano rallado, con su bajo porcentaje de humedad y alta concentración de sales y proteínas, reacciona al calor seco superior mediante la reacción de Maillard, creando esa corteza dorada, crujiente y aromática que protege la jugosidad del relleno y deleita la vista.

Lo que necesitas

Ingredientes

10 ingredientes
Raciones
6

Para 6 raciones generosas.

Pasta y base

Salsa de carne

Montaje y gratinado

Contiene:

  • Gluten
  • Leche

Herramientas

Utensilios

  • Olla grande de 5 litros
  • Sartén amplia y profunda de 28 cm
  • Fuente para horno de 23 x 33 cm
  • Cuchara de madera o espátula
  • Colador de cocina
  • Termómetro de cocina para alimentos
  • Báscula de cocina

Cambios

Sustituciones

  • En lugar dePasta ziti

    UsaMacarrones grandes, rigatoni o penne rigate cortados con superficie estriada.

  • En lugar deSalchicha fresca italiana desmenuzada

    UsaCarne de cerdo picada sazonada con semillas de hinojo trituradas, sal y pimienta negra.

  • En lugar deQueso ricotta

    UsaRequesón de leche de vaca bien escurrido para mantener una textura cremosa similar.

Conviene saber

Notas

Conviene seleccionar una pasta de trigo duro de calidad con superficie estriada si es posible, ya que retiene la salsa con mayor eficacia que las variantes lisas. Respecto a la carne, la salchicha italiana fresca con semillas de hinojo aporta el perfil aromático tradicional más reconocible, aunque puede emplearse una salchicha criolla fresca de cerdo convenientemente condimentada con orégano y pimienta negra molida. Para la salsa de tomate, una marinara elaborada con tomates pelados enteros triturados ofrece una textura más limpia y sedosa que los preparados excesivamente azucarados industriales, permitiendo controlar mejor la sazón global.

La calidad de los elementos lácteos define el resultado visual y palatable del gratinado. Es preferible comprar mozzarella en bloque firme y rallarla en casa con un rallador grueso, evitando las bolsas procesadas que contienen almidones diseñados para que las hebras no se peguen, los cuales entorpecen un fundido fluido. Para el horneado, una fuente de cerámica esmaltada o vidrio refractario de paredes altas ayuda a conservar una temperatura estable y facilita servir raciones limpias y cuadradas sin que los jugos se desborden por los extremos de la bandeja durante la cocción.

Preparativos

Antes de empezar

Antes de encender los fuegos, organiza meticulosamente todos los ingredientes sobre la encimera. Pica la cebolla en dados uniformes de cinco milímetros para favorecer una cocción pareja junto con la carne. Pela y pica muy finos los dientes de ajo, manteniéndolos en un cuenco apartado para incorporarlos a tiempo sin quemarlos. Ralla la mozzarella y el parmesano, manteniéndolos en frío hasta el montaje. Mide la salsa marinara y coloca la fuente refractaria sobre una zona despejada.

Paso a paso

Elaboración

10 pasos

Parte 1

Cocción de pasta y salsa cárnica

  1. Paso 1: Cocer la pasta al dente

    Llena una olla grande con agua abundante y llévala a ebullición intensa. Introduce los 400 g de pasta ziti y cocina durante un par de minutos menos del tiempo sugerido en el paquete, logrando una textura firme y al dente. Pasa la pasta inmediatamente por un colador para escurrir todo el líquido.

    Necesitarás: pasta ziti

    Fíjate en: Los cilindros de pasta conservan su forma definida sin desmoronarse y ofrecen resistencia firme al morder.

    Consejo: Evita enfriar la pasta cocida con agua del grifo para que conserve la película natural que ayuda a retener la salsa.

  2. Paso 2: Dorar la salchicha italiana con cebolla

    Calienta una sartén amplia a fuego medio. Añade los 450 g de salchicha fresca italiana desmenuzada y los 150 g de cebolla cortada en dados finos. Deshaz los trozos grandes de carne usando una cuchara de madera, permitiendo que la grasa natural se funda lentamente y que los bocados adquieran un color tostado uniforme.

    Necesitarás: salchicha fresca italiana desmenuzada · cebolla cortada en dados finos

    Fíjate en: La carne desprende un chisporroteo suave y la cebolla adquiere un tono translúcido y bordes ligeramente dorados.

    Consejo: No remuevas constantemente al inicio; dejar que la carne tome contacto prolongado con el metal favorece una caramelización superior.

  3. Paso 3: Incorporar el ajo aromático

    Haz un pequeño hueco en el centro de la sartén e incorpora los 15 g de dientes de ajo picados finamente. Sofríe el ajo durante apenas un minuto junto a la mezcla de carne y cebolla, mezclando de manera constante para que libere su perfume sin llegar a tostarse en exceso ni amargar.

    Necesitarás: dientes de ajo picados finamente

    Fíjate en: El aroma cálido y dulce del ajo se vuelve predominante en el ambiente en menos de sesenta segundos.

    Consejo: Mantén el fuego en un nivel moderado para evitar que las partículas diminutas de ajo se carbonicen contra el fondo.

  4. Paso 4: Cocinar la salsa con tomate y orégano

    Vierte los 700 ml de salsa marinara en la sartén e incorpora 1 pizca de orégano seco. Remueve con firmeza raspando los restos adheridos al fondo de la sartén, reduce a fuego bajo y cocina a fuego lento hasta que la carne alcance al menos 72 °C en su interior.

    Necesitarás: salsa marinara · orégano seco

    Temperatura interna 71 °C

    Fíjate en: La salsa burbujea despacio con consistencia aterciopelada y el termómetro digital insertado en la carne marca al menos 72 °C.

    Consejo: Raspar el fondo con una cuchara de madera disuelve los jugos caramelizados de la salchicha dentro del tomate concentrado.

Comprobación

Los tubos de pasta deben quedar firmes y escurridos sin agua residual. La salchicha italiana luce completamente dorada, suelta y sin tonos crudos. La cebolla se muestra tierna y translúcida, perfumada por el ajo y el orégano. La salsa marinara espesa ligeramente, adquiriendo un color rojo intenso brillante y un aroma profundo al hervir a fuego lento.

Parte 2

Mezcla homogénea y disposición en fuente

  1. Paso 5: Combinar la pasta con la salsa marinara

    Transfiere los 400 g de pasta ziti escurridos directamente al recipiente con la salsa marinara caliente de carne. Mezcla con suavidad realizando movimientos envolventes para asegurar que toda la pasta quede completamente impregnada por la salsa roja sin romper los cilindros de trigo.

    Necesitarás: pasta ziti

    Fíjate en: Cada tubo de pasta muestra una capa rojiza brillante y trozos de carne adheridos a sus contornos.

    Consejo: Realiza movimientos de abajo hacia arriba para evitar aplastar la pasta cocida contra los bordes del recipiente.

  2. Paso 6: Integrar las cucharadas de ricotta

    Distribuye los 250 g de queso ricotta depositando cucharadas generosas sobre la pasta tibia con salsa. Dobla la mezcla ligeramente con la espátula sólo un par de veces, procurando dejar bolsas visibles de queso blanco en lugar de disolverlo por completo dentro del tomate.

    Necesitarás: queso ricotta

    Fíjate en: Se aprecian vetas definidas de queso blanco cremoso intercaladas entre los tonos rojos de la salsa.

    Consejo: Mantener islas compactas de queso garantiza contrastes de sabor y temperatura muy agradables durante la degustación posterior.

  3. Paso 7: Disponer en la fuente de horno

    Vuelca la preparación de pasta, carne y queso en una fuente para horno de 23 x 33 cm previamente limpia. Distribuye el contenido con la espátula de manera uniforme por toda la superficie, asegurando una altura homogénea para que reciba el calor de modo equilibrado.

    Fíjate en: La superficie queda nivelada de extremo a extremo en la fuente sin huecos vacíos en las esquinas.

    Consejo: No comprimas la mezcla con fuerza excesiva; una disposición suelta permite que el calor penetre libremente hacia el centro.

Comprobación

La pasta cocida queda completamente bañada por la salsa marinara y los trozos de carne. Entre los tubos resaltan bolsas blancas intactas de ricotta cremosa sin fundirse del todo con el tomate. La preparación reposa de manera uniforme en la fuente para horno, ocupando esquinas y bordes sin quedar compactada en exceso.

Parte 3

Gratinado superficial y acabado aromático

  1. Paso 8: Cubrir con mozzarella y parmesano

    Espolvorea de manera homogénea los 200 g de queso mozzarella rallado sobre toda la superficie de la pasta. Remata esparciendo los 50 g de queso parmesano rallado por encima, creando un manto blanco uniforme que selle la preparación y concentre los aromas durante el gratinado.

    Necesitarás: queso mozzarella rallado · queso parmesano rallado

    Fíjate en: La pasta y la salsa quedan totalmente cubiertas por una capa continua de quesos rallados.

    Consejo: Rallar los quesos en el momento evita los agentes antiaglomerantes que impiden un fundido perfectamente elástico.

  2. Paso 9: Hornear hasta dorar y burbujear

    Introduce la fuente en el horno precalentado a 190 °C en posición intermedia. Hornea durante aproximadamente veinticinco minutos, hasta que los bordes borboteen activamente y la capa superior adquiera un bronceado dorado uniforme. Retira la fuente y deja reposar la preparación durante diez minutos antes de servir.

    Fíjate en: Los bordes gorgotean con fuerza y el queso muestra manchas tostadas color avellana por toda la cubierta.

    Consejo: El reposo de diez minutos fuera del calor asienta los jugos internos y facilita servir porciones estructuradas.

  3. Paso 10: Decorar con albahaca y presentar

    Corona la superficie dorada repartiendo albahaca fresca al gusto, ya sea en hojas enteras o cortadas en tiras. Corta y levanta porciones generosas con una espátula amplia, dejando a la vista las hebras elásticas de queso derretido que se extienden al emplatar.

    Necesitarás: albahaca fresca

    Fíjate en: El queso se estira en hebras elásticas y la albahaca desprende un aroma fresco sobre el plato caliente.

    Consejo: Coloca las hojas de albahaca justo en el momento final para que conserven su verdor brillante y tersura.

Comprobación

La superficie exhibe un manto continuo y elástico de queso fundido con manchas tostadas crujientes. Por los laterales asoman burbujas densas de salsa roja hirviendo. La albahaca fresca añadida al final aporta un aroma limpio y un contraste verde intenso sobre el gratinado dorado recién horneado.

Punto de cocción

Cómo saber si está listo

Para confirmar el punto óptimo del plato, comprueba que la salsa borbotee de forma activa y densa por los bordes de la fuente. La cobertura de mozzarella y parmesano debe presentar un tono dorado homogéneo con matices tostados firmes. Para asegurar la cocción de la carne picada, introduce un termómetro de cocina digital en el corazón del plato y confirma que registre al menos 72 °C antes de retirar la fuente del horno.

Evita esto

Errores frecuentes

Un error común consiste en sobrecocer la pasta en agua; al pasar después por el horno terminará blanda y deshecha. Tampoco batas la ricotta con la marinara caliente, ya que se disolvería creando una masa rosada homogénea en vez de ricos islotes cremosos. Por último, no cortes la pasta recién salida del horno; si no reposa diez minutos, los jugos fluirán desmoronando las porciones al servir.

Cocina con seguridad

Seguridad alimentaria

Temperaturas internas seguras

Cocina como mínimo hasta estas temperaturas, medidas con un termómetro de lectura instantánea en la parte más gruesa.

Temperaturas internas mínimas seguras
AlimentoTemperatura interna mínima
Carne picada71 °C

Mejores resultados

Consejos

  1. Consejo 1

    Para lograr una distribución de calor inmejorable en el horno, sitúa la rejilla en la posición central y evita utilizar recipientes metálicos demasiado finos, que tienden a tostar la base de la pasta antes de que el queso superficial logre gratinarse con éxito. Si observas que el queso se dora con excesiva rapidez antes de cumplir los primeros quince minutos de cocción, cubre la bandeja con una lámina de papel de aluminio holgada, retirándola durante los últimos cinco minutos para recuperar el acabado crujiente.

  2. Consejo 2

    Al integrar la pasta ziti con la salsa, asegúrate de que ambos elementos conserven calor residual para que los almidones superficiales liguen de inmediato con los aceites de la salsa marinara. Esto crea una emulsión ligera que previene que los líquidos se separen y se depositen en el fondo de la bandeja durante el gratinado. Mantén la ricotta a temperatura ambiente unos minutos antes de incorporarla; facilitará que se desprenda de la cuchara en porciones intactas sin enfriar la pasta.

A tu manera

Variaciones

Versión vegetal con champiñones

Sustituye la salchicha por 400 g de champiñones cremini laminados salteados con la cebolla hasta evaporar su agua, añadiendo un toque extra de ajo y romero seco para conservar la profundidad gustativa del plato tradicional sin incluir carnes picadas en la elaboración.

Toque picante con guindilla

Incorpora media cucharadita de copos de guindilla seca al sofrito de carne junto con el ajo picado. Este añadido aporta una calidez especiada que equilibra la riqueza láctea de la ricotta y la mozzarella fundidas sobre la pasta gratinada.

Con espinacas frescas salteadas

Agrega 200 g de hojas de espinaca fresca a la sartén justo antes de apagar el fuego de la salsa marinara; el calor residual reducirá las hojas, aportando color verde intenso y un agradable contraste vegetal entre las capas de pasta.

Acabado con mezcla de cuatro quesos

Combina la mozzarella con 50 g de queso provolone rallado y 50 g de fontina además del parmesano; esta mezcla acentúa las notas tostadas del gratinado superior y produce un estiramiento de hebras sumamente elástico y visualmente espectacular.

A la mesa

Sugerencias para servir

Sirve las porciones inmediatamente después de los diez minutos de reposo, utilizando una espátula ancha de repostería o una pala para lasaña que recoja el corte completo desde la base. Acompaña cada plato con una ensalada verde crujiente aderezada con una vinagreta suave de limón o vinagre de vino blanco, lo que limpiará el paladar entre las notas ricas y untuosas del queso fundido y la carne especiada.

Para redondear la experiencia gastronómica, unas rebanadas de pan rústico tostado con aceite de oliva virgen extra y ajo resultan insustituibles para rebañar los restos de salsa marinara. Al servir en comidas informales, mantén la fuente sobre un salvamanteles en el centro de la mesa para que cada comensal disfrute de las hebras elásticas de mozzarella al servirse, terminando la velada con un café solo recién preparado.

Sobras

Conservación y preparación con antelación

Nevera
Conserva las sobras en un recipiente hermético bien cerrado en el frigorífico durante 3 a 4 días como máximo.
Congelador
Congela en porciones individuales envueltas en film y papel de aluminio hasta por 3 meses; descongela en nevera.
Recalentar
Recalienta en el horno a 180 °C tapado con aluminio durante 15 minutos o en microondas hasta alcanzar 74 °C en el centro.

Si quedan raciones sobrantes, permite que la fuente se enfríe durante un período máximo de dos horas a temperatura ambiente antes de proceder a su almacenamiento, preservando así las directrices higiénicas básicas. Porciona el ziti en recipientes herméticos de cristal o plástico alimentario para evitar que el aire reseque la superficie del queso. En el frigorífico se conserva en óptimas condiciones de textura y sabor durante un plazo de tres a cuatro días, manteniendo su estructura intacta para recalentar posteriormente.

Preparar con antelación

Este plato es ideal para planificar comidas festivas con anticipación. Es posible ensamblar completamente la fuente, incluyendo la capa de quesos superior, hasta veinticuatro horas antes de cocinarla. Cubre la bandeja firmemente con film transparente y resérvala en el frigorífico. Al momento de hornear, retira el plástico y deja que la fuente pierda frío sobre la encimera durante veinte minutos; después hornea a 190 °C, añadiendo entre cinco y diez minutos extra al tiempo habitual para asegurar un centro bien caliente.

Preguntas

Preguntas frecuentes

¿Se puede utilizar otro tipo de pasta si no se encuentra ziti?

Sin duda alguna, cualquier pasta corta cilíndrica de buen calibre funciona de manera excelente en esta receta. Los rigatoni, los tortiglioni o los penne rigate constituyen las mejores opciones debido a sus estrías exteriores y a sus tubos amplios, los cuales permiten que la salsa con carne picada y la ricotta penetren con facilidad en el interior durante el proceso de horneado.

¿Por qué es crucial cocinar la pasta menos tiempo del habitual?

La pasta continúa su proceso de cocción mientras permanece en el horno inmersa en la salsa caliente durante veinticinco minutos. Si se hierve hasta alcanzar un punto blando antes de montarla, la estructura del gluten colapsará, volviéndose pastosa y perdiendo su mordida característica al momento de servir las raciones a la mesa familiar.

¿Cómo se evita que la pasta quede seca después del horneado?

El secreto consiste en emplear una cantidad generosa de salsa marinara y controlar estrictamente el tiempo de cocción en el horno. Cubrir adecuadamente toda la superficie superior con la mozzarella rallada forma un escudo impermeable que evita que los líquidos de la salsa se evaporen rápidamente hacia el ambiente seco del electrodoméstico.

¿Es imprescindible utilizar ricotta o se puede omitir?

La ricotta no es estrictamente obligatoria, pero aporta bolsas de cremosidad y un contraste lácteo suave fundamental para la identidad gustativa de este clásico italoamericano. Si se prefiere prescindir de ella, es conveniente aumentar ligeramente la cantidad de mozzarella para conservar la jugosidad interna del plato entre las capas de ziti.

¿Cómo saber si la carne picada de la salchicha está totalmente cocinada?

Además de verificar visualmente que la carne haya perdido todo tinte rosado durante el salteado previo, se recomienda emplear un termómetro digital de cocina para alimentos. Insertado en el corazón de la preparación al final del hervor o tras el horneado, debe registrar un valor térmico de al menos 72 °C para consumo seguro.

Todo en un mismo sitio: la ficha de la receta, más abajo, reúne los ingredientes, los pasos y la información nutricional estimada, lista para imprimir.

Ficha de la receta

Ziti al horno con salchicha italiana y tres quesos

Una reconfortante cazuela de ziti con salchicha italiana dorada, salsa marinara, motas de ricotta cremosa y una cubierta dorada de mozzarella y parmesano.

Preparación
Cocción
Reposo
Total
Raciones
6 raciones generosas

Ingredientes

Pasta y base

  • 400 g de pasta ziti

Salsa de carne

  • 450 g de salchicha fresca italiana desmenuzada
  • 150 g de cebolla cortada en dados finos
  • 15 g de dientes de ajo picados finamente
  • 700 ml de salsa marinara
  • 1 pizca de orégano seco

Montaje y gratinado

  • 250 g de queso ricotta
  • 200 g de queso mozzarella rallado
  • 50 g de queso parmesano rallado
  • albahaca fresca para servir

Elaboración

  1. Cocer la pasta al dente. Llena una olla grande con agua abundante y llévala a ebullición intensa. Introduce los 400 g de pasta ziti y cocina durante un par de minutos menos del tiempo sugerido en el paquete, logrando una textura firme y al dente. Pasa la pasta inmediatamente por un colador para escurrir todo el líquido.

  2. Dorar la salchicha italiana con cebolla. Calienta una sartén amplia a fuego medio. Añade los 450 g de salchicha fresca italiana desmenuzada y los 150 g de cebolla cortada en dados finos. Deshaz los trozos grandes de carne usando una cuchara de madera, permitiendo que la grasa natural se funda lentamente y que los bocados adquieran un color tostado uniforme.

  3. Incorporar el ajo aromático. Haz un pequeño hueco en el centro de la sartén e incorpora los 15 g de dientes de ajo picados finamente. Sofríe el ajo durante apenas un minuto junto a la mezcla de carne y cebolla, mezclando de manera constante para que libere su perfume sin llegar a tostarse en exceso ni amargar.

  4. Cocinar la salsa con tomate y orégano. Vierte los 700 ml de salsa marinara en la sartén e incorpora 1 pizca de orégano seco. Remueve con firmeza raspando los restos adheridos al fondo de la sartén, reduce a fuego bajo y cocina a fuego lento hasta que la carne alcance al menos 72 °C en su interior.

  5. Combinar la pasta con la salsa marinara. Transfiere los 400 g de pasta ziti escurridos directamente al recipiente con la salsa marinara caliente de carne. Mezcla con suavidad realizando movimientos envolventes para asegurar que toda la pasta quede completamente impregnada por la salsa roja sin romper los cilindros de trigo.

  6. Integrar las cucharadas de ricotta. Distribuye los 250 g de queso ricotta depositando cucharadas generosas sobre la pasta tibia con salsa. Dobla la mezcla ligeramente con la espátula sólo un par de veces, procurando dejar bolsas visibles de queso blanco en lugar de disolverlo por completo dentro del tomate.

  7. Disponer en la fuente de horno. Vuelca la preparación de pasta, carne y queso en una fuente para horno de 23 x 33 cm previamente limpia. Distribuye el contenido con la espátula de manera uniforme por toda la superficie, asegurando una altura homogénea para que reciba el calor de modo equilibrado.

  8. Cubrir con mozzarella y parmesano. Espolvorea de manera homogénea los 200 g de queso mozzarella rallado sobre toda la superficie de la pasta. Remata esparciendo los 50 g de queso parmesano rallado por encima, creando un manto blanco uniforme que selle la preparación y concentre los aromas durante el gratinado.

  9. Hornear hasta dorar y burbujear. Introduce la fuente en el horno precalentado a 190 °C en posición intermedia. Hornea durante aproximadamente veinticinco minutos, hasta que los bordes borboteen activamente y la capa superior adquiera un bronceado dorado uniforme. Retira la fuente y deja reposar la preparación durante diez minutos antes de servir.

  10. Decorar con albahaca y presentar. Corona la superficie dorada repartiendo albahaca fresca al gusto, ya sea en hojas enteras o cortadas en tiras. Corta y levanta porciones generosas con una espátula amplia, dejando a la vista las hebras elásticas de queso derretido que se extienden al emplatar.

Alérgenos: Gluten, Leche

Información nutricional (estimada, por ración)

Calorías
610 kcal
Proteínas
31 g
Hidratos
58 g
Grasas
28 g
Fibra
4,5 g
Azúcares
7 g
Sodio
920 mg

Solo son estimaciones: los valores varían según las marcas, las sustituciones y el tamaño de las raciones.

Receta de WixForum Kitchen · wixforum.com

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