Saltar al contenido

Historias del foroVenganzaFicción11 min de lecturaParte 2 de 3

¡Mi boda se convirtió en una guerra de flores y puños cuando mi novio decidió tener una amante! — Parte 2 de 3

Por WixForum KitchenPublicada el

LA REVELACIÓN DE NEREA Y EL SECRETO OSCURO

Mientras yacía en la alfombra roja, mi vestido de novia hecho un desastre y mi corazón hecho pedazos, la figura de Nerea se cernía sobre mí. Se levantó con dificultad, su rostro pálido y marcado por la bofetada que le había dado. Las lágrimas corrían libremente por sus mejillas, mezclándose con el rímel corrido. El silencio en la catedral era casi insoportable, solo roto por los sollozos ahogados de algunos invitados y el murmullo de los que intentaban entender qué estaba pasando. Cristóbal se había ido, pero el daño que había causado era irreparable. El sueño de mi boda se había hecho añicos, y ahora me enfrentaba a la cruda realidad de la traición. Nerea extendió una mano temblorosa hacia mí. Dudé por un instante, la rabia y la confusión luchando en mi interior, pero la desesperación en su mirada me hizo aceptarla. Me levanté, sintiendo el peso de mil miradas sobre mí.

“Alba, por favor, escúchame”, suplicó Nerea, su voz apenas un hilo. “Sé que estás furiosa, y tienes todo el derecho. Pero lo que viste… es solo una parte de la historia. Cristóbal… él es un manipulador. Y yo… yo he sido cómplice de su engaño, y lo siento más de lo que puedo expresar.” Sus palabras cayeron como piedras en el estanque de mi dolor. ¿Cómplice? ¿Mi propia hermana? La idea era nauseabunda. Me aparté bruscamente de su mano. “¿Cómplice de qué, Nerea? ¿De arruinar mi boda? ¿De humillarme delante de todos?”

EL JUEGO DE NEREA Y LA VERDAD OCULTA

“No es lo que parece, Alba”, continuó Nerea, con la voz entrecortada. “Cristóbal me amenazó. Dijo que si no le ayudaba a hacerte creer que estaba enamorado de ti, revelaría un secreto sobre nuestro pasado, un secreto que arruinaría a nuestra familia para siempre. Dijo que tenía pruebas… fotos… de algo que pasó hace años, algo de lo que nos avergonzamos profundamente.” Mis ojos se abrieron de par en par. ¿Un secreto? ¿Nuestro? Mi mente voló hacia recuerdos olvidados, hacia momentos que habíamos intentado enterrar. Recordé esa noche de verano, la fiesta, el alcohol… la imprudencia juvenil que habíamos prometido nunca volver a mencionar.

“¿De qué estás hablando, Nerea?”, pregunté, mi voz temblando. “¿Qué secreto?” Nerea respiró hondo, como si reuniera fuerzas para la confesión final. “Cristóbal descubrió algo sobre… sobre nuestro padre. Sobre lo que hizo antes de desaparecer. Él usó esa información para manipularme, para obligarme a acercarme a ti, a ser tu amiga, a saber todo sobre ti, para luego usarlo en tu contra y en la nuestra. Me hizo creer que te estaba ayudando a encontrar a nuestro padre, pero en realidad solo estaba planeando su venganza contra ti por… por algo que ni siquiera entiendo.”

Las palabras de Nerea eran confusas, un torbellino de acusaciones y secretos. La idea de que Cristóbal, el hombre al que amaba, estuviera planeando una venganza contra mí, y que Nerea, mi hermana, hubiera sido parte de ello, era abrumadora. “¿Venganza? ¿Por qué querría vengarse de mí?”, pregunté, sintiendo que mi cabeza daba vueltas. “No lo sé con certeza, Alba”, admitió Nerea, “pero creo que tiene que ver con la fortuna de nuestra familia. Él cree que tú y yo le hemos ocultado algo, o que nos hemos beneficiado de algo que le pertenece. Su obsesión es enfermiza.”

Me senté en un banco de piedra, sintiendo las piernas débiles. La imagen de Cristóbal corriendo fuera de la iglesia se repetía en mi mente, pero ahora con un nuevo significado. No era solo un cobarde huyendo de su responsabilidad, era un hombre consumido por el rencor. Y Nerea… mi hermana, mi confidente, había estado viviendo una doble vida, atrapada entre el miedo y la lealtad familiar. Los invitados empezaron a dispersarse, dejando tras de sí un rastro de miradas curiosas y susurros. Me sentía expuesta, vulnerable, traicionada por las dos personas en las que más confiaba: mi prometido y mi hermana. Pero algo en la historia de Nerea no encajaba del todo. La manipulación, la venganza… ¿era solo por dinero? O había algo más profundo, algo personal, que aún no salía a la luz. La confesión de Nerea solo había abierto una caja de Pandora, revelando secretos que amenazaban con destruir todo lo que creía saber sobre mi familia y mi pasado.

“Tenemos que encontrarlo, Alba”, dijo Nerea, su voz firme ahora. “Tenemos que enfrentarlo y averiguar qué es lo que realmente quiere. Y tenemos que hacerlo antes de que sea demasiado tarde. Antes de que revele ese secreto y destruya todo lo que nuestros padres construyeron.” Miré a mi hermana, a sus ojos llenos de determinación y miedo. La boda había sido un desastre, pero quizás, solo quizás, este era el comienzo de una nueva batalla, una batalla por la verdad y por nuestro futuro. La verdad sobre Cristóbal y sobre el oscuro secreto de nuestra familia estaba a punto de salir a la luz, y sabía que nos cambiaría para siempre. La humillación en el altar era solo el principio; la verdadera prueba estaba por venir.

Comparte esta historia

Envíasela a alguien a quien le vaya a gustar.

Sigue leyendo